
Escuché con atención el discurso de la Sra. Presidente en cuanto a las medidas para mitigar las consecuencias derivadas del alto precio de los combustibles.
Para ello, dijo, el gobierno potenciará la exploración y explotación de combustibles, buscando "todo tipo de vías para ello", entre ellas la producción de biocombustibles de segunda generación.
Anunció que la importación de bioetanol comenzará en el segundo semestre del año, así como planes de mayor eficiencia en la utilización de combustibles. En este sentido, dijo que el gobierno incluirá el presupuesto del próximo año incentivos para lograr un "recambio de la flota" del transporte público y privado, por vehículos más eficientes. Ante estas palabras me salta la inquietud, ¿No será momento de invertir en incentivar y mejorar el transporte eléctrico en Chile?, con esto me refiero no solo autos mixtos, ni motos scooter eléctricos, sino que al transporte mayor, trolebuses (que ya unos 60 años funcionan en Valparaíso y de uso en muchos países), Tranvías (como en la mayoría de los países desarrollados de Europa) y por supuesto en ferrocarriles. Mi propuesta al respecto es que las mismas empresas de transporte terrestre actual, al momento de "recambiar su flota", lo haga en base a inversiones en el tranporte eléctrico, para esto, mediante los incentivos estatales habilitar y mejorar la insfraestructura necesaria, adquisición del material rodante adecuado, y los empresarios se van incorporando al sistema a medida que sus máquinas cumplen su vida útil. Medidas como ésta permitirían no solo una gran economía en cuanto a uso de combustibles fósiles, además de disminuir la contaminación. Las mismas empresas que actualmente dominan el mercado del transporte serían las dueñas del nuevo sistema eléctrico, no será una competencia para ellos, sino que un complemento que les permitirá optimizar su operación. el grueso de la gran cantidad de transporte tanto de carga como de pasajeros que se trasladan de norte a sus del país y viceversa se desplaza a través de la ruta 5 norte y 5 sur, que corre en forma paralela a la vía ferrea, por lo tanto se puede habilitar un sistema de transporte mixto con estaciones de intercambio en las ciudades principales, y desde ese punto las empresas en forma independiente dirigen la carga o los pasajeros a su destino final. Este es un tema que da para mucho análisis, pero en algún instante hay que comenzar. 